Texto Enero 2014 – Raphaël Dôkô Triet

texto enero

Por la noche, al final de zazen, en la noche silenciosa de esta tierra, el Inno canta un breve sutra que dice : «El tiempo pasa muy deprisa, no perdáis el tiempo.» Todos lo sabemos, incluso un niño lo sabe. Sin embargo, pocos adultos lo comprenden.

El tiempo es oro; solo tenemos una vida. ¿Cómo utilizarla?

Evitar la insatisfacción, evitar el lamentarse significa abrazar la eternidad.

Una discípula me decía esta mañana : «Ver a los otros colocarse el kesa sobre la cabeza, ponérselo, practicar con él es algo que para mí tiene sentido.»

Los antiguos ya conocen la historia de Dógen de la primera vez que en el dojo ve a los monjes ponerse el kesa sobre la cabeza y cantar el Dai Sai Gedap-puku, se emociona, tibias lágrimas caen de sus ojos. Nunca, ni siquiera en sueños, había visto algo semejante.

Kodo Sawaki decía : «Hacer zazen, afeitarse la cabeza, vestir el kesa es la mayor felicidad de nuestra vida.»

Esto contesta a la pregunta: ¿Cómo utilizar esta vida?

Para recibir la ordenación se coge una tela, se tiñe de negro y se cose el kesa. No se trata solo de teñir la tela. Hay una expresión que dice Kokoro Kosoro. Kokoro es el corazón. Literalmente significa «Teñir el corazón». No solo teñir la tela, no solo la apariencia. Teñir el corazón.

Raphaël Dôkô Triet

Seikyuji, Enero 2014