Texto Semana Fuse 2014 – Raphaël Dôkô Triet

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En  el  Hokyo  Zanmai   se   dice:   «Si  se  crea  una diferencia, por ínfima que sea, no hay armonía con el ritmo de la música.»

Durante toda esta semana, practicar juntos es armonizarse con el ritmo  de la música.  Si alguien pretende llevar a cabo su  propia  música, seguir  su partitura, de golpe se desafina,  la música se vuelve estridente para el oído.

Sin duda  conocéis  esa  historia  que tiene su origen

en  el  budismo   indio.  Entorno  a  una  mesa  están reunidos  unos comensales, los platos son deliciosos. Hay un problema,  los cubiertos  son muy largos, de un metro  cincuenta,  así que  uno no puede  llevarse el alimento  a la boca. Los comensales  se crispan,  se pelean, se destrozan. En otra  mesa, la mismo situación.   Los  comensales   comprenden,  sin embargo,   que  al  dar  de  comer  al  vecino,  todos pueden  comer. La armonía  se crea  naturalmente y surge una maravillosa música.

Cada ser humano  posee el deseo  por la Vía, pero la

mayoría  del  tiempo  está  recubierto  de  un montón de   cosas,   de   maquinaciones   humanas,    nuestra mus1ca  egoísta,   nuestra   partitura,  nuestra diferencia.

Retomo    las    palabras    de    D6gen:   «Las   nubes

descansan tranquilamente sobre la montaña, íntimas como padre e hijo. El agua clara se vierte en el mar armoniosamente, como entre hermanos. De la misma manera, los practicantes de la Vía se identifican unos a otros, ya sean antiguos o nuevos, practican juntos dotados de ese espíritu, de esa médula, de esas niñas de los ojos. Todos los budas  comen  arroz, visten el kesa, protegen el apacible espíritu. En esa intimidad los virtuosos monjes y monjas, en las diez direcciones, practican de todo corazón.»

 

Raphael Doko Triet

Semana fuse 2014

Seikyuji templo zen