La actitud de la mente

Dojo-Zen-Vitoria-Gasteiz-boddhisatva

«… los bodhisattvas, grandes seres, deberían cultivar un espíritu limpio; un espíritu (una mente) que no se agarra a nada,
un espíritu que no se apoya en ninguna forma; que no se apoya en los sonidos ni en los olores ni en los sabores,
ni en lo tangible, ni en los fenómenos mentales.»

Sutra del Diamante

Concentración y observación

La actitud de la mente justa surge de la concentración en una postura estable y una respiración tranquila.

Cuando uno empieza la práctica de zazen, la mente es como un torbellino, los pensamientos se suceden sin dejar espacio; pasamos de deseos a miedos, de recuerdos a proyectos, de sensaciones a emociones, sin cesar.

La actitud justa durante zazen es ‘dejar pasar’, no agarrarse a nada por importante que parezca, no rechazar nada por horrible que lo consideremos. Sea cual sea la forma que se manifiesta, sin juzgarla, sin negarla, sin alimentarla, la observamos y la dejamos pasar.

Gracias a la práctica de zazen podemos comprender que los pensamientos son solo vacío, que no tienen sustancia real, que van y vienen como sombras ante un espejo.

Desde la concentración en la postura y a través de la observación del fluir de los pensamientos, nuestro espíritu se calma y nos acercamos a hishiryo: pensar desde lo más profundo del no-pensamiento.