Kinhin

«Avanzar como el tigre cuando penetra en la selva o como el dragón cuando se adentra en el mar.
El apoyo del pie es firme y silencioso, como el paso de un ladrón.»

Maestro TaisenDeshimaru s. XX

De pie, con los pies paralelos ligeramente separados uno de otro. El cuerpo erguido, la barbilla recogida, la nuca estirada como durante zazen.
El pulgar de la mano izquierda encerrado en los otros dedos y su base apoyada en el hueco que dejan las primeras costillas flotantes. La mano derecha envuelve a la mano izquierda, las muñecas ligeramente flexionadas. Los antebrazos paralelos al suelo, los hombros relajados, la mirada oblicua (a 45 grados) posada en el suelo.
Se trata de avanzar al ritmo de la propia respiración con la atención puesta en cada punto de la postura y en la espiración.
Avanzamos con la inspiración, dando un paso cortito, rápido y decidido. Durante toda la espiración nos quedamos inmóviles, apoyando fuertemente en el suelo la raíz del dedo pulgar del pie que está adelantado y haciendo una ligera presión de una mano contra otra y de ambas contra el plexo solar.